Una rodillera articulada es un dispositivo ortopédico que proporciona soporte y estabilidad a la rodilla, y a menudo se utiliza después de lesiones o cirugías para controlar el movimiento durante la recuperación.
Características y Beneficios
Las rodilleras articuladas se caracterizan por tener elementos rígidos, como bisagras de aluminio, carbono o plástico, que ofrecen una estabilidad superior en comparación con las rodilleras de compresión suaves.
- Soporte y Estabilidad: Están diseñadas para dar máxima estabilidad a la articulación, lo cual es crucial para la rehabilitación o durante la práctica de deportes de contacto.
- Control de Movimiento: Muchas permiten un control preciso de la flexión y extensión mediante un «reloj de graduación», lo que posibilita una recuperación progresiva y segura.
- Reducción del Dolor: Ayudan a reducir el dolor y la presión en la rodilla, siendo útiles para afecciones crónicas como la artritis.
- Ajuste Personalizado: Vienen en diferentes tamaños y, a menudo, con correas ajustables (como el sistema de triple velcro) para asegurar un ajuste seguro y personalizado.






